
Mujer con canasta de ananás de Moisés Becerra (Honduras, 1926 - Italia, 2018)
Gilberto Aranguren Peraza
Las fuentes del parque
Extraño las primaveras de antes
En esta el frío invernal permanece en la plaza
sobre una fuente. Ella mantiene una hídrica
dinámica
en los días claros aparece un arcoíris del chorro de agua
brotado del pipí de un angelito
Se ve cómico
No han aparecido los colores de la estación
Las parejas se sientan en las bancas
a esperar el sol
para calentarse
Los niños juegan. Ellos no saben de estaciones
los adultos sí
las madres besan a sus niños acostados en los coches
tal vez para recordarse a sí mismas la maternidad
conversan de las rutinas
no tienen tiempo para leer un libro
al menos para comentarlo
Algunas se sientan al borde de la fuente
se fijan de las marcas dejadas en el rostro
Pasan los solteros. No las miran
Primero ven a los niños
y siguen de largo
Cuando camino por esas avenidas vienen
a mi memoria cosas del pasado. Ocurrieron
Pero existe una falta de recuerdos
Del mismo modo las madres de la plaza, olvidaron
cómo quedaron embarazadas. Saben de sus hijos porque los ven
pero no tienen la evocación del amor
El bulevar tiene también tres fuentes. He visto
a las niñas lanzar monedas de espaldas
piensan en un deseo: ser amadas
en las noches, el pordiosero, después de pasar horas durmiendo
bajo su lona de tela, se levanta y se sumerge
para llevarse todas las monedas. Deja una placa
con la siguiente señal: “Pozo de la dicha. Aquí el dinero
hace realidad tus sueños”
Luego se acuesta a esperar a los novios
confiado
Absortos, ellos, dejan caer en el agua
sus pensamientos.
